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Extintores en el hogar: como un bombero en casa

La mejor manera de prevenir un siniestro en su domicilio o lugar de trabajo siempre será previniendo aquellas situaciones que podrían generar un principio de incendio. Sin embargo, si aún no ha tomado este tipo de medidas (es tiempo de hacerlo) y ocurre un incidente de este tipo, de todos modos usted podría detectar a tiempo la ocurrencia de éste y probablemente, con un trapo, un vaso con agua o hasta un soplido logre apagar la incipiente llama.

Pero si por el contrario, usted está realizando una actividad que demande toda su atención, es probable que cuando descubra el incendio, las llamas tengan una magnitud difícil de sofocar a través de los medios comentados. Sin embargo, no se aflija. Aún no todo está perdido.

Existe un elemento que -si se utiliza correctamente- lo podrá sacar de apuros, rápidamente. Se trata del extintor (también denominado extinguidor), dispositivo que habitualmente contiene en su interior polvo químico seco (PQS), mezcla que dificultará la combustión y por consiguiente, permitirá extinguir las llamas. Por lo general, lo encontrará en su automóvil, la locomoción colectiva, en establecimientos comerciales y en edificios residenciales o de oficinas.

De todos modos, el polvo químico seco no es el único agente supresor del fuego que dispondrá dentro de un extintor. Dependiendo del lugar donde esté, podrá hallar unos cargados con dióxido de carbono (CO2) -gas que elimina el oxigeno necesario para la combustión- y otros que almacenan agua. Aunque técnicamente cada uno tiene un uso específico, en la mayoría de los casos usted encontrará aquellos premunidos de PQS, útiles para la mayoría de los incendios. Accionar estos equipos es sencillo y salvo el peso (que varía según el recipiente), todos funcionan del mismo modo.

El contenido es proyectado al exterior cuando se acciona la palanca, una vez que es retirado el seguro que traba el sistema. La compresión permanente al interior del cilindro permite que el chorro salga con fuerza y se logre dar la dirección deseada al producto. En los equipos de mayor tamaño, una manguera otorga mayor precisión y permite trabajar a una mayor distancia. Clases de fuego Eso sí, antes de extinguir un incendio con estos equipos, debe prestar atención a una serie de aspectos. La primera tiene relación con distinguir el tipo de llama que pretende sofocar. Lo cierto es que existen cuatro clases de incendios y cada uno de ellos debe combatirse con el extintor adecuado.

Los fuegos de la clase A, por ejemplo, lo componen fibras naturales, maderas y sus derivados, además de telas y pajas. Este es el tipo de incendio más común y la manera de apropiada de suprimir un fuego de estas características será con un extintor a base de agua. Por su parte, la clase B está constituida por combustibles líquidos como la gasolina, aceites, alcoholes, pinturas y otros similares. La clase C la encontrará cuando un incendio afecte un aparato eléctrico energizado (un televisor, por ejemplo) o cualquier objeto bajo carga eléctrica.

Para el caso de estos incendios (B y C respectivamente), el extinguidor óptimo será uno cargado con PQS. En los incendios que impliquen la quema de telas, maderas y elementos afines, el PQS solo será efectivo para extinguir la llama, pero no se despreocupe: las brasas se mantendrán incandescentes, pudiendo generar nuevamente fuego. Por último el menos común de los incendios son los de la clase D, que tiene relación con los fuegos que afectan metales como magnesio, aluminio en polvo, sodio, etc., elementos que requieren agentes extintores especializados para su control.

Consideraciones generales

Para optimizar su respuesta inicial ante un incendio, estudie la posibilidad de instalar un extintor en cada uno de los niveles de su vivienda (o lugar de trabajo). Idealmente, deben colocarse en lugares de acceso rápido y conocidos por todos los que frecuenten ese lugar. Además, deben priorizarse en aquellos sectores cercanos a la cocina, logia (calefón) o similares. Ante la eventualidad de un incendio en su domicilio, probablemente este será un fuego de la clase A.

Por ello un extintor que porte agua sería el indicado para extinguir el fuego, sin embargo, ante la posibilidad que esté involucrado un artículo eléctrico es alta, y por ello el extintor de PQS será el ideal. Considere que bajo ningún motivo debe sofocar las llamas en un artefacto eléctrico mediante un extintor de agua. Sencillamente, se electrocutará, si éste está conectado. Si no tiene otra forma de extinguir el incendio, primero asegúrese de interrumpir la energía eléctrica de la vivienda y solo después de eso, actúe. Además, nunca utilice un extintor –de ningún tipo- para apagar el fuego de un sartén que se ha inflamado.

Si lo hace, lo más probable es que expulsará el aceite ardiendo, propagando las llamas hacia otros objetos, como la campana o cortinas en la cocina e incluso, podría caer el aceite sobre su rostro. La forma más adecuada de extinguir estas llamas es utilizando una tapa. Solo en el caso que el fuego se haya extendido por el cuarto de cocina, a una distancia prudente, utilice un extintor para evitar la propagación de las llamas hacia el resto de la construcción.

Tenga presente que, como la mayoría de los artefactos que utilizamos a diario, el eficiente funcionamiento de un extintor dependerá de la adecuada mantención que se le realice cuando corresponda. La vida útil de un extintor se estima en 20 años, pero de todos modos, al menos la presión de éste debe ser verificada periódicamente (desde el manómetro). Revise también la información especificada en los sellos. Además, junto con escoger el equipo adecuado según el tipo de incendio que se pretenderá sofocar, deberá también utilizar uno que tenga el tamaño (carga) suficiente, según lo que se quiera proteger.

Por último, recuerde que es imprescindible que llame a bomberos, independiente que usted estime que ya apagó el incendio. En ocasiones, y según lo que se ha incendiado, el comportamiento del fuego puede ser impredecible y es apropiado que la revisión final se realice de manera prolija por parte de bomberos.

Uso práctico

Paso 1 Retire el extintor del lugar donde se encuentra ubicado.

Paso2 Acérquese al siniestro tanto como se lo permita el calor, asegurándose de no poner en riesgo su integridad física. Mantenga el extintor en posición vertical.

Paso 3 Quite el seguro que el extintor posee entre la palanca de soporte y accionamiento. Nunca combata el fuego en contra del viento.

Paso 4 Tome la manguera y apunte hacia la base de las llamas desde la distancia segura recomendada. Paso 5 Apriete la palanca de accionamiento para descargar el agente extintor. Paso 6 Descargue el agente extintor de un lado a otro en forma de abanico, hasta que el fuego este apagado. Muévase hacia adelante o alrededor del área mientras el fuego disminuye. Observe el área en caso de que haya re-ignición.

Paso 7 Una vez utilizado el extintor procure de entregarlo a los responsables de recargarlo de inmediato, aunque no se haya vaciado completamente, ya que éste no sólo perderá la presión, sino que en otra emergencia la carga, al ser residual, podría no ser suficiente.


Escrito por webmaster, el Domingo, 13 de Marzo 2011

 

 

 

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